Energía solar frente a las olas de calor: un apoyo clave para la red eléctrica

Europa vuelve a enfrentarse este verano a temperaturas extremas y sus efectos también están llegando al sistema eléctrico. El calor dispara el uso de aire acondicionado y refrigeración, mientras algunas tecnologías de generación encuentran mayores dificultades para producir electricidad.

En este contexto, la energía solar está demostrando una ventaja importante: una parte considerable de su producción coincide con las horas en las que el calor aumenta el consumo eléctrico.

Los datos de las olas de calor de 2026 permiten comprobarlo.

Hasta un 17 % más de generación solar durante las olas de calor

Un análisis publicado por Ember el 13 de agosto de 2026 estudió el comportamiento de la generación fotovoltaica durante los episodios de calor extremo registrados en Europa en junio y julio.

Los resultados muestran aumentos de producción solar de hasta un 17 % durante los días de ola de calor en algunos de los países analizados.

Esta electricidad adicional llegó en un momento especialmente útil: durante jornadas en las que la refrigeración estaba elevando el consumo.

La explicación, sin embargo, no está en que los paneles solares funcionen mejor con temperaturas altas. El exceso de temperatura reduce su eficiencia. Lo determinante es la elevada radiación disponible y la gran cantidad de potencia fotovoltaica que Europa ha instalado durante los últimos años.

El calor también limita otras formas de generación

Mientras la solar aumenta su aportación durante las horas de mayor radiación, las temperaturas extremas pueden crear problemas para centrales que necesitan grandes cantidades de agua para refrigerarse.

Francia es un buen ejemplo.

Reuters informó el 13 de agosto de que las altas temperaturas podían afectar a unos 9,4 GW de potencia nuclear repartidos entre nueve reactores, alrededor del 15 % de la capacidad nuclear francesa.

No era la primera vez este verano. El 24 de junio, otra ola de calor ya había reducido en aproximadamente 4,1 GW la producción nuclear del país.

El problema se produce cuando aumenta la temperatura de los ríos utilizados para refrigerar las centrales. Las instalaciones deben respetar límites ambientales sobre la temperatura del agua que devuelven al medio y, en determinadas circunstancias, esto obliga a reducir su producción.

El impacto también llega al precio de la electricidad

La combinación de temperaturas elevadas, mayor consumo y menor disponibilidad de determinadas fuentes de generación puede trasladarse rápidamente al mercado eléctrico.

El 11 de agosto, los precios eléctricos diarios aumentaron más de un 20 % en Francia y Alemania, según Reuters.

En Francia pesaban las restricciones de la generación nuclear. En Alemania se añadió otro factor: una producción eólica reducida.

Estos episodios muestran el valor de disponer de un mix eléctrico diversificado. Cuando una tecnología pierde producción por las condiciones meteorológicas, otras pueden ayudar a compensarla.

Y este verano la fotovoltaica está ocupando una posición cada vez más relevante dentro de ese equilibrio.

España tiene cada vez más solar disponible

La evolución española ayuda a entender la magnitud del cambio.

Según Red Eléctrica, en junio de 2026 la solar fotovoltaica fue la primera tecnología del mix eléctrico español por tercer mes consecutivo.

Produjo 7.071 GWh, un 17,1 % más que en junio de 2025, y alcanzó el 29,4 % de toda la generación eléctrica nacional.

Las renovables, en conjunto, representaron el 58,4 % de la electricidad generada en España durante el mes.

Son cifras que habrían resultado difíciles de imaginar hace apenas una década y que muestran hasta qué punto la fotovoltaica ha dejado de desempeñar un papel secundario en el sistema eléctrico.

El siguiente reto: aprovechar la energía después del atardecer

La solar tiene también una limitación evidente: su producción disminuye precisamente cuando cae el sol.

En una ola de calor, sin embargo, el consumo eléctrico puede continuar siendo elevado durante las últimas horas de la tarde y las primeras de la noche.

Aquí el almacenamiento energético adquiere especial importancia.

Las baterías permiten guardar parte de la electricidad producida durante las horas solares para utilizarla posteriormente. Esto resulta relevante tanto a escala de la red eléctrica como en instalaciones de autoconsumo de viviendas y empresas.

No se trata, por tanto, únicamente de instalar más potencia fotovoltaica. El siguiente paso es aprovechar mejor la energía que ya somos capaces de producir.

Del sistema eléctrico al autoconsumo

Lo que está ocurriendo a gran escala también tiene su equivalente en una instalación particular.

Una vivienda o empresa con autoconsumo puede utilizar directamente la energía solar durante el día y reducir la electricidad que necesita importar de la red. Si incorpora almacenamiento, parte de la producción que no se consume inmediatamente puede reservarse para otras horas.

En lugares con un recurso solar excepcional como Lanzarote, esta combinación permite aprovechar mejor la energía disponible y reducir la dependencia de la electricidad procedente de la red.

Las olas de calor de este verano están dejando así una conclusión interesante: la energía solar ya no es únicamente una alternativa para producir electricidad renovable. Se está convirtiendo en una pieza importante para afrontar un sistema eléctrico sometido a condiciones cada vez más exigentes.

En Gercolanz desarrollamos soluciones fotovoltaicas adaptadas a viviendas y empresas de Lanzarote, estudiando cada instalación para aprovechar de forma eficiente el recurso solar disponible.

Fuentes

Ember, Solar helps Europe’s grid withstand extreme heat, 13 de agosto de 2026.

Red Eléctrica, datos del sistema eléctrico español correspondientes a junio de 2026.

Reuters, información sobre las restricciones de producción nuclear en Francia por las altas temperaturas, 24 de junio y 13 de agosto de 2026.

Reuters, información sobre precios eléctricos en Francia y Alemania durante la ola de calor, 11 de agosto de 2026.

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